jueves, 30 de agosto de 2007

Estos días han estado de hueva.

Por fortuna el trabajo también y pude por fin leer un libro que Lady Ramos hizo favor de enviarme.

EL libro en cuestión es de Umberto Eco y lleva por título "El nombre de la Rosa", ambientado en una abadía del siglo XIV, la obra trata de como un monje y su alumno investigan una serie de asesinatos. Dicho libro fue llevado a la pantalla grande con Sean Connery y Christian Slater como protagonistas en 1986.

Este libro usa el tema de la herejía en una forma sencilla y de una forma tal que puede dar pie a un posterior análisis de mayor profundidad sobre dicho tema.

El género no es muy de mi agrado pero debo admitir que en esta obra he encontrado una excepción bastante agradable. El cuidado en los detalles y la forma en que el autor narra la historia (desde el punto de vista del ya anciano alumno) me llevaron en un viaje imaginario que disfruté en gran manera.

Tenkius Lady, esta recomendación borra parcialmente el que me hallas recomendado "El código Da Vinci".

jueves, 23 de agosto de 2007

SR 71


Para los fanáticos de la aviación, estos cuatro caracteres representan a uno de los aviones más admirados y famosos de la historia: el Blackbird.

En una ocasión hace muchos años, pude ver a uno de esos montruos en vuelo, en una exhibición aérea en Francia, el haber podido estar cerca de uno fue de lo más grato para mi.

El SR 71 Blackbird, a pesar de la creencia popular, no era "invisible" al radar, de hecho podía ser localizado a varios cientos de kilómetros, pero podía escapar con facilidad gracias a la velocidad que era capaz de alcanzar.

Fue retirado de servicio en forma definitiva en 1998.

viernes, 17 de agosto de 2007

Inches olvidadizos


Al ver la imagen recordé varias maldades etílicas que realizamos en nuestros días de bachillerato.

La que más recuerdo fue cuando mi apreciadísimo Vagancianet pidió prestado el vehículo oficial de la Preparatoria para ir a Guanajuato y participar en el torneo Interprepas de la Universidad. Salimos un martes a las once, ganamos nuestro partido a la una de la tarde y nos fuimos a festejar media hora después.

Nos pusimos pedísimos, nos quedamos sin dinero y regresamos a mediodía... del sábado siguiente.

La mayor bronca no fue que regresáramos cuatro días después, sino que se nos olvidó la camioneta en Guanajuato, lo bueno es que, a pesar de que algún indigente la utilizó de excusado, no le pasó nada irreparable.

Somos el único equipo de basquet suspendido colectivamente por una semana en la historia de la Prepa.


Ah que pinche orgullo...

miércoles, 15 de agosto de 2007

Gris


Hay veces en las que la soledad en verdad llega a atormentarme.

En otras ocasiones, la vida se ve más gris de lo que suele ser.

Incluso la gente a mi alrededor parece más desquiciante que de costumbre.

Y es entonces que la depresión ataca y me hace darme cuenta
de lo vivo que puedo llegar a sentirme.



viernes, 3 de agosto de 2007

Jefe Gordori

Así le llamamos a mi jefe en el trabajo. Creo que el sentimiento adverso hacia su persona es lo único que tengo en común con el resto de subalternos.

Su apodo es lo más cercano que puedo dar a una descripción, sólo que en vez de ser policía es "Licenciado" (dígase con tonito mamón de "Mi caca huele más bonito que la tuya"), aunque yo creo que el de los Simpson está mejor calificado para su trabajo que el tipo este, así de bien me cae el menso.

Lo malo del asunto es que desde que entró a trabajar al departamento, me echó el ojo encima.

Siempre me anda halagando y diciendo lo guapa que me veo, que la ropa que traigo se ve muy bien y comentarios por el estilo, sus intentos por abordarme son de lo más torpes y desafortunados que he visto en mi vida (y he visto bastantes), lo que realmente da pena ajena, además de que es uno de esos tipos que parece no saber lo que significa un "no" o prefiere hacerse wey.

Para colmo, es de los idiotas que al ver que no recibe la atención que exige, pregunta: ¿Te estoy molestando? ¿Te caigo mal? Eso es lo más patético y bajo en lo que alguien puede caer: la lástima. Es uno de los chantajes más infantiles y, desde mi punto de vista muy personal, rastrero que puede ser utilizado.

En mi vida he tenido que tratar con un gran número de personas así, pero es la primera vez que me toca uno de planta.

PFFFT... algunas veces si me gustaría eutanasiar gente.

miércoles, 1 de agosto de 2007

La banda simpsonizada

He visto que muchos bloggers han hecho su avatar simpsoniano, así que me uno a la masa (de gente) y no sólo pongo el mío sino el de algunos amigos.

Andrea (Lady Ramos), aquí me falló por que la puse alta. Aún así quedó muy parecida.



Blanca Alicia, mi contadora de confianza.



Vagancianet, uno de mis mejores amigos desde la Voca.



El Negro, siempre mal encarado pero muy buena onda. Si no fuera monocromático y usara lentes estaría igualito a Vagancianet (Héctor).



Nuestro proovedor de casa para las pedas: Paquito.



Pepillo, medio hermano (por la estatura) de Pepón:



Nuestra más fiel compañera de pedas: Gabicita.



Pepón el mejor compañero de diseño que podría tener, su habilidad más sobresaliente: va por las tortas en chi... rapidísimo.



El Wero, en serio que más parecido no pudo quedar.



Esta es Yasmincita, mi ex jefa y una de mis mejores amigas.



Así me vería yo, sólo que sentado en mi silla de ruedas.


A los que no les haya gustado como los elegí pues ni modo. Ja ja ja ja ja

lunes, 23 de julio de 2007

Tengo ganas de patear gente

Hay veces en las que me siento impotente. El no poder hacer algunas de las cosas que mas deseo en la vida es frustrante.

Una explicación rápida: Soy discapacitado. Perdí el uso de mis piernas hace ya 16 años en un accidente automovilístico.

He aprendido a convivir con la gente a mi alrededor, muy a pesar de que la mayoría cree que una discapacidad nos hace inútiles, es cierto que uno queda muy reducido en sus capacidades pero, como en mi caso, aún hay miles de cosas que podemos hacer por nosotros mismos.

No niego que me gustaría volver a jugar futbol con Vagancianet o practicar Tae Kwon Do con Gaby pero tampoco puedo dejarme presionar por cosas que no tienen remedio. Mis manos aún funcionan al 100% y mi cerebro aún me permite pensar con lucidez, claro cuando no lo ahogo en alcohol.

Siempre que salgo a la calle estoy consciente de la gran cantidad de miradas que mi sillita atrae, así mismo sé que en algún lugar he de toparme con un irresponsable ocupando un sitio para discapacitados o bloqueando una rampa de acceso a mi trabajo, etc. Sin embargo eso no me molesta mucho, la ignorancia es algo con lo que muchos tenemos que convivir a diario y resultaría desgastante el estarse mortificando, preocupando o enojando cada dos minutos.

Lo que en verdad me puede llegar a enojar es lo que llamo "lástima presumida".

Esa actitud que algunos toman al ver a alguien con una discapacidad y de inmediato abalanzarse sobre él para "ayudarlo", aunque no se les necesite en lo absoluto. A mí me han tocado personas que a fuerza quieren empujar mi silla a pesar de ver el motorcito que la impulsa.

En lo personal no me molestaría recibir ayuda de vez en cuando, siempre y cuando no fuera únicamente para lucirse enfrente de los demás. Preferiría que se ocuparan de hacer algo en verdad útil en favor de los discapacitados como mantener libres los espacios de estacionamiento, las rampitas o los demás espacios diseñados para personas con necesidades diferentes.

Ah... que bonito es soñar.

domingo, 15 de julio de 2007

Barón Rojo





Cuando estaba en la preparatoria conocí a una pareja, ella era tres años mayor que él y se llevaban de lujo y aunque no eran novios parecían estar hecho el uno para la otra (si, él era medio mandilón) y tenían gustos muy afines. Uno de ellos era el metal.

Ellos me invitaron a mi primer concierto de rock, fue en Celaya Guanajuato y el grupo fue "Ángeles del Infierno", luego de ese mágico concierto descubrí más grupos y más música y supe lo que era el METAL.

Entre tantos grupos que me gustan hay uno en especial, uno que llegó en el momento exacto para marcarme de por vida y es el que da nombre a este post: Barón Rojo.

Un grupo español con cuyas canciones me identifico, casi al mismo nivel que Vagancianet lo hace con "Ángeles del Infierno", su discografía representa uno de mis mayores tesoros, cada canción la sé de memoria y me acompaña dentro de mi Ipod a donde quiera que vaya. Mi canción preferida es "Resistiré" cuyo contenido me anima y levanta en las ocasiones que así lo requiero.

Hace años tuve la oportunidad de asistir a un concierto de BarónRojo, fue en Guernica, España, y resultó ser una experiencia totalmente alucinante y a pesar de no poder bailar y saltar al ritmo del grupo mejor no pude haberme sentido.

Me sentí de nuevo como en prepa y lo que sí pude hacer fue gritar, como dice Vagancianet:


¡¡LARGA VIDA AL METAAAAAAAALL!!

sábado, 7 de julio de 2007

Me cae que no lo hago de nuevo...

Definitivamente no estoy a la altura de algunos de mis amigos.

Anoche vinieron a festejar conmigo mis dos años en mi empleo y el reconocimiento que me dió la empresa. La comida estuvo muy animada, todo tranquilo, la convivencia entre todos fue perfecta y nos divertimos mucho, lo malo fue cuando salió el tequila, el Bacardí, etc. (La cerveza fue la primera en llegar durante la comida)

¡AAAHHH... BOLA DE BRIAGOS! (Yo incluida)

Empezamos a las seis, dieron las nueve, las once, las dos de la mañana y nosotros en plena peda, la velada estaba de poca y hasta dos de los vecinos se aparecieron para acompañarnos. Total, entre George, Wero y Hekutoru me aplicaron los clásicos "tuvasos": a ver tu vaso, a ver tu vaso y así hasta que nos acabamos dos de Corralejo, una de 1800, tres patonas de Bacacho, seis de vodka (no pregunten por que no recuerdo de cuál), creo que dos de Torres V o X o de las dos, escuché que alguien traía whisky y cuando se acabaron los dos cartones que compré alguien fue por más y desde donde estoy ahorita puedo contar cuatro cartones que no son míos.

George se fue temprano, osea a las 9:00, junto con Wero, Gabicita se durmió en el sofá, Doris se fue con su novio (imagino que a portarse mal) pensé que Hekutoru se había ido temprano hasta que entré a mi habitación y lo encontré dormido en mi cama así que lo empujé hacia el lado derecho y me dormí echa bolita a las 11:00. Ni idea de a que hora se levantó, DESAYUNÓ y se fue el condenado.

La verdad ya me hacía falta una peda como esta, creo que tendré que hacer dieta por que ya me quedé sin dinero... pero vaya que valió la pena. Les debo las fotos por que ebria no me salen.


A'i si alguno de mis amigos me invita a comer se le agradecerá. =P

viernes, 6 de julio de 2007

Viejos los cerros... y yo también =(

A pocos días de mi cumpleaños la pregunta más frecuente es ¿Cuánto años cumples?

La respuesta es 32.

Un 95% de mis amigos es al menos 2 o 3 años menor que yo, mi respuesta es casi siempre seguida de un “¿¿32??”, “¿¿En serio??”, “No manches”, “Qué viejo” y algunas más del mismo estilo. Me causa mucha gracia el ver las reacciones que algunos tienen cuando se toca el tema de la edad, algunos se burlan pero en el fondo les molesta el hecho, otros se deprimen, pero los que sí me llegan a alegrar el día son los que se enojan… pobrecitos.

Primero hacen berrinche cuando alguien les toca el tema, luego se molestan si les dicen “Ya llegarás a esta edad”, algunos incluso se indignan les resulta ofensivo el que les recuerden la cantidad de años que ya han vivido, casi siempre por razones sociales.

A mí me fascina encontrarme a estas personas ya que suelo pasar un buen rato a sus costillas, primero cuando me hacen blanco de sus bromas y chistes, yo suelo disfrutar esos momentos ya que no temo a la autocrítica y trato de ser congruente conmigo mismo, pero el mejor momento es cuando les aplico a ellos las mismas bromas.

Su sonrisa se desvanece, su rostro adquiere un tono muscular rígido y un color ligeramente rojizo, cuando empiezan a encabronarse su respiración se hace más notoria y parecen resoplidos, se saltan algunas venitas de la frente y sus ojos brillan como los de un chihuahueño pero por la molestia.

A mi no me afecta mucho el cumplir años, es algo normal, no me enojo ya que me ha costado mi trabajo el llegar a esta edad, tampoco me entristezco ya que es inútil, simplemente hago una retrospectiva rápida y ya, lo que he logrado bien y lo que no pues ha echarle más ganas.




Mi cumpleaños… ¡Diablos! Un año menos de vida.


¡Salucita adelantada!